¿Usan internet para recrearse y no para aprender?

9 11 2014

Según el estudio Contexto escolar y social del aprendizaje en Colombia (los resultados aún no aparecen publicados en la página del ICFES),  los estudiantes usan internet para ocio y no para estudiar. No es un resultado que sorprenda. La experiencia trabajando en educación y el testimonio frecuente de muchos maestros así lo sugiere: los estudiantes entran a internet a jugar, a compartir en redes sociales o a ver videos. Todo ello con fines recreativos y con poca frecuencia para apoyar su aprendizaje.

En 2011 se publicó el estudio La generación interactiva en Iberoamérica 2010 (Bringé, Sadaba y Tolsá, 2011) en el que los resultados para Colombia muestran que niños y adolescentes entran a internet principalmente para visitar páginas web, como se puede ver en la siguiente tabla:

Usos de internet por escolares en Colombia 1

Usos de internet por escolares en Colombia 1

Usos de internet por escolares en Colombia 2

Usos de internet por escolares en Colombia 2

Usos de internet por escolares en Colombia 3

Usos de internet por escolares en Colombia 3

Fuente de la tabla

Los niños y adolescentes que participaron en este estudio (7.110 estudiantes colombianos mediante encuesta online) usan Internet “para visitar páginas web”, lo que no dice mucho. Lo interesante es ver el detalle de lo que hacen en esas páginas, que es lo que muestran los demás datos: entran a ver o compartir videos (no sabemos si algunos sean educativos), a chatear (puede ser sobre las tareas que estén realizando), a redes sociales (también podría ser para hacer tareas), a jugar (hay muchos juegos educativos), etc.

También dicen Bringué y sus colegas (2011, p 133):

Si hay algo que caracteriza a la Generación Interactiva, a la luz de los datos, es su preferencia mayoritaria por el ocio y el entretenimiento mediado por la tecnología.

Según el estudio del ICFES los niños y adolescentes que presentaron las pruebas SABER (más de un millón cien mil estudiantes) dejan claro que el uso de internet tiene poca relación con temas educativos (al menos es la conclusión del titular de prensa de El Tiempo).

¿Por qué ocurre esto? No lo dicen los estudios, pero podemos aventurarnos a dar algunas respuestas.

Bringué y colegas (2011) indagaron sobre la cantidad de horas que los niños y adolescentes dedican a hacer tareas en sus casas. Estas son las cifras:

Horas semanales dedicadas a hacer tareas

Horas semanales dedicadas a hacer tareas

Es poco tiempo semanal, lo que da pie a  pensar en la primera alternativa para responder a la pregunta por qué no usan internet con fines educativos: porque no lo necesitan. O no les dejan tareas, o no hacen tareas.

¿Y cuánto tiempo dedican a Internet? Casi la misma cantidad de tiempo:

Horas semanales de uso de internet

Horas semanales de uso de internet

Fuente del gráfico

Ahora, supongamos que el tiempo que están en internet lo dedican a actividades educativas. ¿Qué clase de actividades realizan?

En el 2013, Chile aplicó la prueba SIMCE-TIC a una muestra representativa conformada por 11.185 estudiantes de Segundo Medio (décimo grado) con el fin de conocer el nivel de desarrollo de las Habilidades TIC para el Aprendizaje que han alcanzado. Los resultados, según la página de Enlaces (2014) muestran avances en la apropiación de las TIC para usos básicos:

…El 46,9% de los estudiantes se encuentran en un nivel Inicial. En tanto un 51,3% de los estudiantes se encuentran en un nivel Intermedio y un 1,8% en nivel Avanzado. En términos generales, los resultados indican que los estudiantes han logrado las habilidades necesarias para comunicarse con sus pares y buscar información en medios digitales. Sin embargo, las habilidades cognitivas más complejas que implican el procesamiento y generación de información son logradas por un porcentaje muy menor de los estudiantes.

Si se puede generalizar el caso chileno a Latinoamérica, los estudiantes usan internet para acceder a información, pero no tienen las habilidades necesarias para evaluarla, crear nueva información, organizarla, analizarla o integrarla. El gráfico del informe de Enlaces (2013) así lo muestra:

SIMCE TIC 2013

SIMCE TIC 2013

Los resultados anteriores sugieren que en alguna medida los estudiantes usan internet con fines educativos, pero es un uso básico. Me atrevo a pensar que lo hacen para realizar tareas que probablemente resuelven copiando y pegando la información que encontraron en la primera página que les arrojó el buscador (no es una exageración, esto lo encontramos en una investigación con estudiantes de educación superior).

Lo expuesto previamente muestra que  los estudiantes no están alcanzando una adecuada alfabetización informacional, fundamental dentro de las habilidades del Siglo XXI. Esto implica que no se están formando ciudadanos competentes para manejar información, para evaluar si lo que encuentran en las redes o lo que les proveen los medios es confiable o verídico, para generar nuevos productos de conocimiento a partir de diversas fuentes o para solucionar problemas cotidianos que requieran de información. No se está formando, como debiera ser, el pensamiento crítico.

Tenemos parte de la responsabilidad en que los estudiantes no utilicen internet para aprender. Es importante generar ambientes de aprendizaje, proyectos, tareas o actividades que les permitan fortalecer la competencia para manejo de información en todas sus dimensiones. Dejar de lado la asignación de tareas que impliquen repetición o recolección de información y plantear tareas más creativas, de análisis, opinión, diseño, en las que los estudiantes tengan que comunicar sus propias ideas, en distintos formatos (texto, imagen, audio) luego de documentarse en múltiples fuentes de información.

 

Referencias

Bringé, Sadaba y Tolsá (2011). La generación interactiva en Iberoamérica 2010. Consultado el 8 de noviembre de 2014 en http://www.generacionesinteractivas.org/upload/libros/La%20Generacion%20Interactiva%20en%20Iberoamerica%202010.pdf

El Tiempo (2014). Jóvenes colombianos usan computadores para ocio y no para estudiar.Consultado el 8 de noviembre de 2014 en http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/educacion/computadores-y-educacion-en-colombia/14769338

Enlaces (2013). SIMCE TIC. Evaluación de habilidades TIC para el aprendizaje. Resultados nacionales. Consultado el 8 de noviembre de 2014 en http://www.enlaces.cl/tp_enlaces/portales/tpe76eb4809f44/uploadImg/File/2014/documentos/simcetic/Resultados_SIMCE_TIC_2013.pdf

Enlaces (2014). SIMCE TIC  Resultados 2013. Consultado el 8 de noviembre de 2014 en http://www.enlaces.cl/index.php?t=44&i=2&cc=2441&tm=2

 

 

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Breve historia de la evaluación educativa

24 01 2013

Breve historia de la evaluación educativa en occidente, desde sus inicios hasta su formalización con Tyler. Después de él vienen muchos otros teóricos con propuestas que, a pesar de tener más de 50 años, siguen siendo novedosas.

Ver en prezi.com





Ambiente de aprendizaje -3-

9 04 2011

En este momento estoy reconstruyendo mi definición de ambiente de aprendizaje a partir de conocer otras formas de ver el conocimiento, la historia y la educación. Esta nueva definición no la voy a compartir por ahora pues creo que aún debo seguir elaborándola un tiempo más. Así que voy a compartir la definición previa que propuse con Mónica Ruiz en 2009 en el artículo “Un caso de integración de TIC que no agrega valor al aprendizaje” que hace parte, junto con mis definiciones sistémicas previas, de la nueva construcción que viene en camino:

Un ambiente de aprendizaje (AA) es un espacio único e irrepetible construido por el profesor o profesora con base en sus creencias sobre el aprendizaje. Un AA es una creación intencional que se transforma permanentemente en la práctica y gracias a la interacción entre sus actores (Jaramillo, Castañeda & Pimienta, s.f.). Los AA son diversos teniendo en cuenta las diferentes subjetividades (Zemelman, 1997) de estudiantes y docentes, es decir, que el AA se particulariza según las creencias, saberes, maneras de ver, de estar y de pensar de estos respecto al aprendizaje, a la enseñanza, a las tecnologías y a su uso en educación, y al conocimiento mismo. Las subjetividades se matizan en imaginarios o concepciones que se convierten en los referentes de acción y de pensamiento. Los imaginarios “están siendo” esquemas socialmente construidos que permiten percibir, explicar, intervenir y crear de manera particular (Pinto, 2005).





Qué saben hacer los niños de tercer grado (y qué deberían saber hacer)

14 12 2010

A continuación presento un ambiente de aprendizaje descrito a partir de un estudio de caso llevado a cabo en un colegio público de la ciudad de Bogotá. En este ambiente de aprendizaje participaron 34 estudiantes de tercer año de enseñanza básica y su profesora de informática. Todos los niños y niñas asistían simultáneamente a la sala de computadores una vez a la semana durante 90 minutos. La sala tenía 24 computadores funcionando, un servidor, un computador para la profesora, una impresora y un televisor. Máximo trabajaban dos estudiantes por computador y muchos de ellos lo hacían individualmente. Cada estudiante o pareja de estudiantes tenía su computador asignado para todo el semestre. La mayoría  de los estudiantes no tenía computador en sus casas.

La profesora manifestó que su objetivo con este curso era hacer uso de los computadores para apoyar a las otras áreas. Sin embargo sólo fomentó este objetivo en la mitad de las clases en las cuales trabajó con materiales educativos computarizados para reforzar el aprendizaje en las áreas como lenguaje, inglés, sociales y ciencias y para practicar operaciones matemáticas. Sin embargo, estas actividades no fueron más allá , no hubo reflexión, discusión ni se fomentó la conexión con las temáticas de las otras áreas.  En las demás clases la profesora les enseñó a usar el procesador de palabras sin articularlo con un área o tema específico.

Para ello  la profesora ejecutó las explicaciones en el servidor y éstas fueron proyectadas en el televisor. Los estudiantes se sentaron en el suelo frente al televisor mientras ella explicaba los conceptos y acciones que debían aprender y repetir posteriormente en sus computadores. En el siguiente ejemplo, les enseña sobre el procesador de palabras y la posición de los dedos en el teclado enfatizando la transmisión y reproducción de conocimientos y de los resultados más que el proceso de descubrimiento y construcción de habilidades:

Profesora: “…Y me sale el programa Word que es en donde hago cartas. Coloco mi mano donde debe ser. [Escribe ASDFG ASDFG con los dedos correspondientes a cada tecla y lo dice en voz alta]. Ahora voy a hacer con los de arriba, [menciona dedo por dedo a qué letra corresponde]. Vamos a hacer plana para ubicación de los dedos, no quiero ver que un niño me haga esto: [teclea todas las letras con el índice], este dedo es para acá [el índice es para las teclas que le corresponden].

 

 

Miren acá, me escribe en negrilla, ahí la puse, si está más negra, eso es negrilla, miren esta K, es para la letra cursiva…Esta S quiere decir subrayado. Lo quiero en negrilla, ¿cuál oprimo?
Estudiantes: “Negrilla.”
Profesora:   “¿Para qué es?”
Estudiantes: “Para resaltar.”
Profesora:   “Miren el tamaño de la letra, ¿cuál es?”
Estudiantes: “12”.
Profesora:   “Ojo, miren lo que voy a hacer, ¿qué pasó?”
Estudiantes: “Se agrandó la letra.”
Profesora:   “¿Qué tamaño le puse?”
Estudiantes: “24”.
Profesora:   “Ahí gradúan el tamaño que quieren para la letra. ¿Qué dice acá? [Times New Roman] Pero yo quiero otro, miren este tan hermoso, miren, como para hacer tarjetas para la mamá, voy a buscar otro tipo de letra, ustedes cuando ahora pasen al computador pueden ensayar todos los tipos de letra a ver cuál se adapta a tu [sic] gusto.”

De acuerdo con el estándar NETS, en los estudiantes de tercero de primaria se debe observar el inicio de ciertos desempeños con respecto al uso de los equipos y el software que no fueron encontrados en este ambiente de aprendizaje. Por ejemplo, no usaron apropiadamente el teclado, no colocaron correctamente los dedos en las teclas ni mantienen una postura correcta mientras lo usan. Tampoco realizaron actividades en las que tuvieran que cargar, editar, guardar e imprimir. Los estudiantes no hicieron copias de respaldo ni almacenaron datos, tampoco se enfrentaron a la solución de problemas simples con el software, no utilizaron software de bases de datos ni se observaron conocimientos sobre la red de computadores. No identificarondiferentes formatos de datos. Básicamente, de lo señalado en el estándar para tercero a quinto, sólo conocían las teclas alfanuméricas, Enter, suprimir y las flechas. 

Decidí comparar los desempeños de estos estudiantes en el uso de las TIC con el estándar de grado cero a segundo. y encontré que sabían cómo se colocan apropiadamente los dedos en las teclas pero no lo hicieron en la práctica, ni manipularon disquetes. El resto de los desempeños esperados para este rango de grados sí los lograron. Las observaciones muestran que los estudiantes fueron capaces de prender los computadores, la CPU y la pantalla. Manejaron el mouse con destreza, hicieron clic y en pocos casos dobleclic, utilizaron el teclado con un dedo, seleccionaron opciones de un menú, manejaron botones y navegaron dentro de los materiales educativos que usaron en clase. Utilizaron diferentes programas como Clic, Word, Internet Explorer, sabían ingresar, pero no todos sabían salir de ellos. El ingreso a estos programas lo hicieron desde el menú de inicio o haciendo clic y enter sobre el ícono del archivo. No observé que hicieran dobleclic para abrir programas. Varios niños no sabían usar la barra de scroll ni bajar al interior de un documento. Al parecer, no tenían conciencia del manejo de hojas más largas que la pantalla. La mayoría de los estudiantes sabían manipular CD. En Word usaron el WordArt, insertaron imágenes, cambiaron el tamaño de las letras. Estos desempeños corresponden al estándar del grado cero a segundo, según NETS.

Posiblemente el uso de otras estrategias pedagógicas hubieran permitido a los estudiantes alcanzar aprendizajes de mayor nivel de complejidad.

La invesigación completa se puede consultar en Jaramillo, P. (2005). Uso de tecnologías de información en el aula: ¿Qué saben hacer los niños con los computadores y la información?. Revista de Estudios Sociales, 20 (pp. 27, 44). En http://res.uniandes.edu.co/view.php/446/1.php





TIC y pedagogía para el aprendizaje autónomo

11 12 2010

Las concepciones educativas tradicionales suponen que los estudiantes sólo aprenden en el aula bajo la supervisión del profesor y fuera del aula recopilan información o refuerzan  los conceptos mediante la realización de ejercicios. Sin embargo el avance en el conocimiento está forzando el cambio de estas concepciones y aceptamos que no sólo se aprende en el aula sino que el estudiante es capaz de aprender de manera independiente y trascender lo que ha aprendido en ésta (De los Santos, 1996). Hemos tomado conciencia de que la vida es un constante aprendizaje.

Lo que llamamos trabajo independiente se manifiesta mediante tareas para desarrollar fuera de clase consistentes en la búsque­da de información, realización de trabajos de aplicación, de vinculación de diferentes temáticas de estudio, de vinculación entre asignaturas y disciplinas o traba­jos de investigación de nuevos descubrimientos que tengan que ver con la asignatura en estudio (Reyes, Romero y Cobas, 2002).

El trabajo independiente, en teoría, busca que el estudiante desarrolle autocontrol, se automotive, se autoevalúe y sea autónomo. Se espera que él mismo dirija su proceso de aprendizaje. El concepto de autonomía se  relaciona con la libertad de elección de vías y medios para la realización de las tareas.

Un estudiante autónomo es capaz de buscar informa­ción adicional a la que le plantea el profesor, determinar por sí mismo características que constituyen un fenómeno, planear y llevar a cabo acciones para solucionar problemas sin necesidad de que le den una guía detallada de cómo hacerlo; manejar su motivación, darle sentido a lo que hace y administrar su tiempo.

¿Cómo pueden aportar las TIC al desarrollo de la autonomía?

  • Son actualmente el medio principal de los estudiantes para buscar y acceder a información en fuentes secundarias y primarias ya sea a través de bases de datos, de sitios web o del correo electrónico.
  • Permiten acceder a laboratorios y simuladores de procesos físicos o químicos.
  • Permiten plasmar y concretar sus trabajos en ensayos o documentos escritos mediante el procesador de palabras.
  • Facilitan acceder a ejercicios, teoría, audios, ejemplos para avanzar en el aprendizaje de otra lengua.
  • Permiten expresarse en otros lenguajes diferentes al texto lineal tradicional tales como dibujos, animaciones, presentaciones, videos, páginas web multimedia
  • Facilitan la realización de resúmenes mediante mapas mentales, conceptuales, diagramas de causa-efecto o líneas del tiempo.
  • Facilitan la realización de cálculos, gráficos, análisis matemáticos o simulaciones mediante hojas de cálculo, paquetes estadísticos o software especializado.
  • Permiten presentar sus ideas de formas amenas en formatos multimedia.

Evidentemente las TIC tienen características que pueden potenciar el desarrollo de la autonomía. Sin embargo contar con todas estas posibilidades y facilidades no implica que el estudiante desarrolle su autonomía. Es indispensable diseñar estrategias pedagógicas para el trabajo independiente que inviten a los estudiantes a usar nuevas herramientas, a ser creativos, a buscar en nuevos sitios, a consultar directamente a autores y a personalidades, a intercambiar información que apoye su aprendizaje, a mirarse a sí mismos como aprendices.

Alta motivación

El docente que facilita el desarrollo de la autonomía propone problemas abiertos, significativos y motivantes, problemas en los que los estudiantes se involucran por completo y toman conciencia de que son ellos los que están en el centro del proceso de aprendizaje, de que son ellos los que tienen que buscar, trabajar, escribir, desarrollar o probar.

Este post adapta algunas ideas del artículo de  Jaramillo y Ruiz (2010). El desarrollo de la autonomía: más allá del uso de las TIC para el trabajo independiente.  Revista Colombiana de Educación, N.º 58.

Bibliografía

De los Santos, J. (1996). “El estudio in­dependiente: consideraciones básicas”. En: Avila, P. y Morales, C. (coord.). El es­tudio independiente. Conceptualización, análisis y aplicaciones. México: ILCE.

Reyes, L., Romero, M. & Cobas, R. (2002). “Contradicción dialéctica entre dependencia e independencia cognosciti­va del estudiante”. Revista Pedagogía Uni­versitaria. Vol. 7, N° 4. Extraído desde: [http://revistas.mes.edu.cu/Pedagogiauni­versitaria/articulos/2002/4/189402406.pdf]





¿Qué están aportando las TIC al aprendizaje?

14 05 2010

Apartes de la ponencia presentada en el X Foro colombiano de investigadores en informática educativa – RIBIE – Col. Ver texto completo en http://ribiecol.org/red/docs/Borrador_ponencia_foro_RIBIE_31ago09.doc

Un tema crítico en la integración de las TIC en los procesos académicos gira en torno a conocer el valor agregado que

El contexto actual: la Sociedad del Conocimiento

El mundo actual tiene en el conocimiento la base de la actividad económica, social y cultural. Gracias a los avances tecnológicos el conocimiento se difunde muy rápidamente en todos los niveles de la sociedad, permeando el Estado, la ciencia, la tecnología, la economía, la innovación, la creatividad, la interacción humana, la cultura, el arte y por supuesto, la educación.

El volumen de información al que se tiene acceso es altísimo y crece día a día, por lo que se requiere tener unas habilidades para manejarlo, para comunicar la información adecuadamente, obtenerla y recuperarla de distintas fuentes, compartirla, interactuar y producir en torno a ella. Son las TIC las que favorecen y facilitan este manejo, convirtiéndose en herramientas fundamentales para hacer parte de esta sociedad, llamada Sociedad del Conocimiento.

Demandas de la SC a la educación

El desarrollo de competencias para la Sociedad del Conocimiento plantea grandes retos a los sistemas educativos. Esta Sociedad ha incrementado dramáticamente su demanda sobre lo que quiere que los estudiantes aprendan pero las herramientas en la escuela necesarias para lograr esto no han cambiado al mismo ritmo (Roschelle, Pea, Hoadley, Gordin, & Means, 2000).

Es prácticamente imposible preservar el modelo en el que aprender se orienta a recordar y repetir datos y hechos, pues los volúmenes de información existente son inmanejables. Se impone romper el esquema que asume que el contenido se debe ser como siempre ha sido. El modelo tradicional no tiene impacto en esta Sociedad que requiere generar estrategias para hallar la información, utilizarla para construir significados e interactuar con diferentes culturas. Generar estas nuevas estrategias implica modificar las prácticas pedagógicas tradicionales por prácticas de facilitación o mediación del aprendizaje.

El profesor que continúa en el modelo tradicional posee el conocimiento, lo transmite y transfiere a sus estudiantes y está haciendo uso de las TIC para preservar y potenciar este tipo de prácticas pedagógicas pues las usa como herramientas neutrales para hacer las mismas actividades de enseñanza y aprendizaje que puede hacer sin ellas.

El profesor que requiere la Sociedad del Conocimiento diseña actividades alrededor del interés del estudiante, de necesidades reales, promueve el desarrollo de proyectos en colaboración y hace énfasis en la comprensión de ideas complejas más que de definiciones y hechos. Se requiere que este profesor integre distintas disciplinas y oriente los procesos educativos en la comprensión de fenómenos o la resolución de problemas más que en los contenidos, de manera que rompa con los límites que se han trazado entre las disciplinas.

Los ambientes de aprendizaje

El ambiente de aprendizaje es el espacio/tiempo en el cual confluyen todas las demandas y requerimientos de la sociedad y donde se deben concretar las acciones para el desarrollo de las capacidades, competencias, habilidades y valores que se esperan. Acorde con los requerimientos de la Sociedad del Conocimiento, los ambientes de aprendizaje deben ser escenarios de interacción físicos y/o virtuales diseñados para que se lleven a cabo procesos educativos concretos y holísticos, escenarios de construcción de conocimientos diversos desde el punto de vista cognitivo, lúdico, social, político, económico, ciudadano, entre otros. Se espera que estos procesos se lleven a cabo mediante un conjunto de interacciones entre los diferentes actores que toman parte en él.

Los ambientes de aprendizaje orientados por el modelo tradicional se generan por inercia, las tendencias actuales indican que hay que planearlos, diseñarlos de acuerdo con los objetivos de aprendizaje que se persiguen, implementarlos y evaluar sus resultados.

La integración de TIC en los ambientes de aprendizaje

Las TIC facilitan a los estudiantes tener experiencias auténticas, acceder de inmediato a una gran fuente de materiales, contar con múltiples medios de visualización de problemas reales y de conexión de éstos con experiencias previas, proveen herramientas idóneas para comunicarse auténticamente con personas distantes en cualquier momento (DCSF, 2001).

Además, al poder guardar los productos desarrollados por los estudiantes, recuperarlos fácilmente, manipularlos, revisarlos, modificarlos y compartirlos, el profesor puede concentrarse en fomentar el desarrollo de habilidades de alto orden.

Las características propias de las TIC y su relación simbiótica con la Sociedad del Conocimiento, permiten que su integración en los procesos educativos potencie el desarrollo de competencias, bajo la condición de que esta integración sea consistente con unos principios y unas acciones pedagógicas que también se dirijan a potenciar dichas competencias.

Se requieren cambios en las concepciones pedagógicas

Sin embargo, dado que los procesos de cambio al interior del sistema educativo son muy lentos, el modelo de enseñanza tradicional sigue vigente en la mayoría de las instituciones educativas. Así, en la mayoría de los casos, las TIC se han incorporado para potenciar este modelo de dos formas que no están basadas en las potencialidades pedagógicas mencionadas. Primero, en el terreno tecnológico-instrumental, en el que se enseña el manejo de las herramientas per se (Cabero, 2002). La integración de las TIC se ha entendido como el fortalecimiento de una nueva área de aprendizaje en la que hay que aprender unos contenidos y desarrollar unas habilidades para el manejo de los equipos informáticos (Halpin, 1999). Segundo, se usan como herramientas neutrales para adelantar las mismas actividades de enseñanza y aprendizaje que se pueden llevar a cabo sin ellas (Lim, 2000).

De esta manera el valor que pueden agregar las TIC a los ambientes de aprendizaje es mínimo y no propician que los estudiantes desarrollen aprendizajes profundos. Las TIC, dadas sus características, tienen la potencialidad de dar soporte al ambiente de aprendizaje para que le permita al estudiante tener experiencias significativas, acercarse a personas, procesos o eventos y conectar esas experiencias con sus conocimientos previos. El uso que se les de a estas herramientas es entonces el que determina el impacto que se logre en el ambiente de aprendizaje.

Usar las herramientas para llevar a cabo actividades educativas no conduce a un mejoramiento de los ambientes de aprendizaje. Sin embargo en el entorno educativo permanece un imaginario que le otorga poderes a las TIC sobre el aprendizaje (Unigarro, 2001). Muchos docentes y directivos creen que con dotar de TIC las aulas se mejora la calidad de la educación.

Se requiere más que el uso de las herramientas, se requiere llevar a cabo acciones en las que se articulen las TIC al currículo con el fin de mejorar la calidad del aprendizaje, de desarrollar competencias y habilidades.

¿Por qué nos interesa saber esto?

Los hallazgos y conclusiones de las investigaciones deben llevarse a la acción, deben mejorar los servicios y productos que se ofrecen a la comunidad educativa. En el caso del Centro de Tecnologías para la Academia, los hallazgos de las investigaciones que se han adelantado se están retomando para fortalecer los programas de formación en pregrado y posgrado, la asesoría que se brinda a los docentes de las distintas Facultades para la integración de TIC en sus asignaturas y el proceso de diseño y desarrollo de materiales educativos.

Bibliografía

Boude, O. & Ruiz, M. (2009). TIC y el aprendizaje basado en problemas como agentes significativos en el desarrollo de competencias. Index de Enfermería. Vol 3.
Cabero, J. (2002). La aplicación de las TIC: esnobismo o necesidad educativa. Red Digital No. 1. Recuperado en http://reddigital.cnice.mec.es/1/cabero/01cabero.html en Julio de 2009.
DCSF (2001). Department of Children, Schools and Families. White Paper. Recuperado en http://www.dfes.gov.uk/index.html en julio de 2009.
Halpin, R. (1999). A Model of Constructivist Learning in Practice: Computer Literacy Integrated into Elementary Mathematics and Science Teacher Education. [Versión electrónica]. Journal of Research on Computing in Education, 32(1).
Jaramillo, P., Castañeda, P. & Pimienta, M. (s.f.). Inventario de usos de las Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC) para aprender y enseñar. Revista Educación y Educadores. (aprobado no publicado aún).
Lim, C.P. (2001). Object of the activity systems as a major barrier to the creative use of ICT in schools. [Versión electrónica]. Australian Journal of Educational Technology, 17(3), 295-312.
MEN (2009). Las competencias en la educación superior. Recuperado en http://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-189357_archivo_pdf_introduccion.pdf en julio de 2009.
Roschelle, Jeremy; Pea, Roy; Hoadley, Christopher; Gordin, Douglas y Means, Barbara (2000). Changing how and what children learn in school with computer- based technologies. Children and Computer Technology Vol 10 No.2 Recuperado en http://www.futureofchildren.org/) en septiembre de 2007.
Tuning (2007). Informe Final del Proyecto Tuning América Latina: Reflexiones y perspectivas de la Educación Superior en América Latina.. Consultado en http://tuning.unideusto.org/tuningal/ en agosto de 2009.
Tobón, S. (2006). Formación Basada en Competencias. Pensamiento complejo, diseño curricular y didáctica.
Unigarro, M.A. (2001). Educación virtual: encuentro formativo en el ciberespacio. Bucaramanga: Editorial UNAB.





Ventajas percibidas del LMS: comunicación

4 08 2009

Los Learning Management Systems (LMS) o plataformas virtuales de aprendizaje amplian el espacio y el tiempo de la clase ya que facilitan el acceso a lecturas, ejercicios y material educativo, la realización de pruebas de conocimientos, el envío de tareas y trabajos y la comunicación sincrónica o asincrónica entre estudiantes y profesor.

Un estudio realizado por Lonn & Teasley (2009) exploró el uso de un LMS como herramienta de apoyo a clases presenciales. A partir de datos recogidos durante dos años mediante encuestas y del cruce de estos datos con las bitácoras del sistema, encontraron que tanto profesores como estudiantes valoran en mayor medida las herramientas y actividades del LMS que permiten una eficiente comunicación.

El caso del ambiente de aprendizaje (AA) donde las TIC no tuvieron impacto en el aprendizaje de los estudiantes (Un caso de integración de TIC que no agrega valor al aprendizaje) muestra cómo el LMS se utilizó para almacenar y compartir documentos, para realizar exámenes de conocimientos y para subir tareas, pero no se utilizó como herramienta de comunicación. Si los estudiantes que hicieron parte de este ambiente de aprendizaje también valoran la comunicación, tienen una razón más para justificar el poco éxito que tuvieron en esa experiencia.

Lonn & Teasley (2009). Saving time or innovating practice: Investigating perceptions and uses of Learning Management Systems.Computers & Education Vol 53 No.3.








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